RECUPERANDO CASAS · REVITALIZANDO PUEBLOS
¿Y si ponemos la casa del pueblo a trabajar para ti?
Tu casa del pueblo lleva cerrada..
Meses. Quizás años.
A lo mejor vuelves cada agosto, para no perder la costumbre. Pero la casa, aunque llena de grandes recuerdos, ya no resulta cómoda y, mientras permanece cerrada, el tiempo va haciendo lo suyo.
Sin embargo, esa casa podría estar viva.
Podría estar cuidada, recibir a otras personas y generar ingresos durante los meses en los que tú no la utilizas. ¿Te gustaría?
Tu casa del pueblo puede darte mucho más que gastos.
¿La revitalizamos y la ponemos a trabajar para ti?
Los pueblos están vacíos porque están llenos de casas vacías.
Y para que alguien pueda imaginarse viviendo en un pueblo, primero tenemos que darle la oportunidad de hacerlo.
Por eso mi propuesta es muy sencilla:
1. Pongo tu casa de pueblo a punto, respetando su esencia pero convirtiéndola en un lugar bonito, cómodo y apetecible.
2. La abrimos para traer vida al pueblo, dando a otras personas la oportunidad de descubrirlo, quedarse un tiempo y, quién sabe, imaginarse viviendo allí.
3. Yo me encargo de todo y tú recibes una rentabilidad, sin renunciar a tu casa ni a disfrutarla como solías.
Hola
Soy Lola
Vivo en Málaga y soy una enamorada fanática de los pueblos.
Cuando los visito, los veo llenos de casas cerradas, mientras mucha gente busca otra forma de vivir.
Creo que para atraer vida a los pueblos no basta con decir que son bonitos. Hay que hacer posible que las personas vengan, se queden un tiempo y puedan imaginarse viviendo allí.
Y para eso hacen falta casas.
Casas agradables, cómodas y cuidadas. Casas que ya existen, pero que pasan la mayor parte del año cerradas porque sus propietarios apenas las utilizan.
Mi trabajo consiste en poner esas casas de pueblo a trabajar.
Las pongo a punto, las preparo para recibir a otras personas y me encargo de gestionarlas. Sus propietarios siguen disfrutándolas sus días de verano. Y, cuando no las usan, las casas permanecen vivas, cuidadas y generando ingresos.
Porque una casa abierta puede ser mucho más que un alojamiento.
Puede ser la puerta de entrada a un pueblo.
Mis servicios
Así ponemos tu casa a trabajar
Pongo tu casa a punto
Redecoro y actualizo tu casa respetando su esencia, pero haciendo que vuelva a ser cómoda, bonita y apetecible. Me encargo de detectar qué merece la pena conservar, qué necesita cambiar y qué pequeñas inversiones pueden transformar el espacio.
La preparo para alojar
Creo una casa en la que otras personas puedan sentirse a gusto desde el primer día: agradable, funcional y preparada para estancias reales, no solo para pasar una noche. La fotografío, creo el anuncio en Airbnb y selecciono al tipo de huésped adecuado.
Yo me encargo de todo
Gestiono las reservas, la comunicación con los huéspedes y el día a día del alojamiento. Acordaremos juntos tus periodos de uso y una disponibilidad mínima que permita que funcione como alojamiento. El resto del tiempo, yo me encargo de todo y compartimos los ingresos.
Lo que más me chifla del mundo es..
Convertir casas olvidadas en hogares con encanto.
La artesanía siempre presente en mis casas
Decoro con muebles reciclados que yo misma restauro
¿Tu casa puede funcionar?
Mi superpoder está en ver posibilidades donde los demás quizá solo ven una casa vieja.
No busco casas perfectas
De hecho, me gustan bastante más las que no lo son.
Donde otros ven una casa anticuada o incluso una “casa para reformar”, yo muchas veces veo suelos preciosos, muebles que merece la pena conservar, una cocina con encanto o una casa que solo necesita que alguien vuelva a mirarla con otros ojos.
Pero hay un límite: no hago reformas.
Para que podamos trabajar juntos, la casa debe estar en buenas condiciones estructurales y ser habitable. Puede necesitar pintura, una buena limpieza, pequeños arreglos, nuevos textiles, iluminación, mobiliario o una actualización estética completa. De todo eso me ocupo yo.
Lo que no debe necesitar son obras importantes para poder vivir en ella: problemas imposibles de humedad, instalaciones que haya que renovar, baños o cocinas inutilizables, problemas estructurales o rehabilitaciones de envergadura.
No importa que ahora mismo no parezca una casa de Airbnb.
Eso es precisamente lo que me gusta hacer: descubrir lo que ya tiene, recuperar su encanto y convertirla, con una intervención sencilla, en una casa en la que alguien quiera quedarse.
¿No sabes en qué categoría está la tuya?
Enséñamela. Yo veo posibilidades en sitios bastante insospechados.
Abramos tu casa
CASA FARAGüIT
Los Guájares, Granada
