Una casa abierta puede cambiar un pueblo

La casita de Comares (Málaga)

Esta es nuestra primera casa de pueblo. Cuando la compramos estaba en avanzado estado de abandono, pero nada que un buen lavado de cara no pudiera resolver. Retirar todo lo que contenía, sanear y pintar muros y paredes y ponerla guapa. 

Una casa de 5 estrellas

Pese a su sencillez, esta casa tiene un encanto que hace que nuestros huéspedes se queden en ella meses. En Airbnb recibe constantemente 5 estrella, ¡como los mejores hoteles! Creemos que la gente sabe apreciar su encanto y su ubicación en el centro del pueblo también juega su papel.

De huéspedes a vecinos

En nuestra casita de Comares ya hemos visto ocurrir dos veces algo que me encanta: huéspedes que llegaron para una larga estancia —más de seis meses— y terminaron convirtiéndose en vecinos.

Ambos utilizaron nuestra casa como hogar temporal mientras buscaban la suya propia en el pueblo. De hecho, los dos quisieron comprarnos la nuestra. Finalmente encontraron su propia casa y se quedaron en Comares.

Para mí, pocas cosas explican mejor lo que una casa abierta puede hacer por un pueblo.

«La casa es nuestro rincón del mundo. Es nuestro primer universo.»

Gaston Bachelard

¿Me enseñas tu casa?