¿Qué tal?
Estoy deseando conocer tu casa del pueblo y descubrir qué podemos hacer con ella.
Si tienes una casa que pasa demasiado tiempo cerrada y crees que podría tener una segunda vida, cuéntame un poco sobre ella.
No importa que esté anticuada, que lleve años prácticamente igual o que tú solo veas todo lo que habría que cambiar. A mí precisamente me encanta descubrir el potencial que esconden estas casas.
Eso sí: para que podamos trabajar juntos, debe ser una casa habitable que necesite cariño, ideas y un buen lavado de cara, no una reforma integral.
Cuéntame dónde está, cómo es, cuándo la utilizas y, si puedes, envíame algunas fotos.
Yo te diré con total sinceridad si creo que podemos ponerla a trabajar para ti.
Escríbeme por Whatsapp
FAQ
Preguntas frecuentes
¿En qué zonas trabajas?
Estoy en Málaga y necesito estar lo suficientemente cerca de las casas como para poder ocuparme de ellas de verdad. Por eso trabajo principalmente en la provincia de Málaga y zonas cercanas de Granada, siempre que la distancia me permita desplazarme con facilidad.
¿Tu casa está un poco más lejos? Escríbeme igualmente. Si el proyecto me enamora y podemos hacerlo funcionar, lo hablamos.
¿Qué tipo de casas coges?
Casas de pueblo y casas en entornos rurales, también aunque estén aisladas en pleno campo.
No busco casas perfectas. De hecho, me gustan especialmente aquellas en las que todavía se puede descubrir el encanto detrás de una decoración anticuada, unos muebles que llevan allí toda la vida o una distribución muy de otra época.
Eso sí: no hago reformas integrales. La casa debe ser habitable y estar en un estado que permita transformarla fundamentalmente con pintura, decoración, mobiliario y pequeños arreglos.
¿Cómo funciona económicamente?
Tú pones la casa y yo pongo la puesta a punto y la gestión.
Yo invierto en darle una nueva imagen, prepararla para recibir huéspedes, crear y posicionar el alojamiento y ocuparme después de su gestión. A cambio, trabajamos a porcentaje sobre los ingresos que genere la casa.
Si necesita actuaciones que van más allá de la puesta a punto habitual —por ejemplo, una pintura especialmente importante o trabajos de mantenimiento o reparación— las valoraremos juntos antes de empezar y acordaremos cómo asumirlas. La idea es sencilla: que ninguno de los dos gane hasta que la casa empiece a ganar.
¿Aceptas todas las casas que te llegan?
No. Este es un proyecto muy personal y solo puedo poner a punto un número limitado de casas cada año. Necesito tiempo para conocer cada una, pensarla, buscar lo que necesita y ocuparme personalmente de su transformación.
Pero que eso no te impida escribirme. Si tienes una casa que crees que podría encajar, enséñamela. Quizá sea precisamente la próxima que estaba esperando encontrar.